La educación emocional es clave en la formación de los alumnos


Fotografía: https://inesraigon.wordpress.com



La educación emocional consiste en enseñar a identificar las emociones, tanto las propias como las ajenas, y en ayudar para que estas se gestionen y se elaboren de forma adecuada para el bienestar emocional. 
Para ello, la educación emocional persigue el desarrollo de las habilidades emocionales, entendiendo estás como una suma de:
  • conciencia emocional (1)
  • regulación emocional 
  • autonomía emocional
  • competencia social y
  • competencias para la vida y el bienestar
Para ello, es conveniente crear un clima con un entorno favorable y ofrecer mediante herramientas psicopedagógicas, estímulos y estrategias que permitan a la persona desarrollar recursos internos y habilidades que le faciliten y le den la oportunidad de resolver de forma positiva las situaciones cotidianas, de forma que repercutan satisfactoriamente en su bienestar emocional.
“Las emociones afectan a nuestra atención y
 nuestro rendimiento”

Daniel Goleman



La educación emocional con Pablo Fernández

Fuente: Equipo EduCaixa en fecha 02/07/2018

La educación emocional (EE) está en boca de todos, y no es de extrañar; en un mundo cada vez más globalizado, fluido y digitalizado, la EE se convierte en un elemento clave en la formación de nuestro alumnado. Si la EE se integra en las aulas, el alumnado puede llegar a desarrollar una inteligencia emocional (IE) que le permita enfrentarse mejor a los retos que imperan en la nueva sociedad de un modo global y equilibrado, como, por ejemplo, a la gestión de la incertidumbre y a la adaptación al cambio constante.
Pero hablar de IE implica reflexionar sobre un término relativamente nuevo; por ello, aún quedan incógnitas por resolver.

¿Cómo podemos incorporarlo en los centros escolares?

¿Debe ser una asignatura o un aprendizaje transversal?

Según Pablo Fernández, catedrático en Psicología en la Universidad de Málaga, para integrar la IE en las aulas a lo largo de la escolarización debemos tener en cuenta las diferentes etapas sociocognitivas. Se trata de seguir un proceso adecuado que consiste en desarrollar las capacidades emocionales desde lo más simple a lo más complejo; desde la detección de la emoción, hasta la expresión y regulación.
La IE no puede estudiarse como una asignatura, es una inteligencia transversal a todos los contenidos. Además, si queremos obtener cambios reales y significativos, no se puede hacer en un período de tiempo corto. Se requiere un trabajo constante, semanal y mensual.
Educar emocionalmente es educar globalmente

El alumnado que recibe una formación seria y rigurosa en IE tiene altos beneficios en:
- a nivel cognitivo,
- a nivel físico y social: presenta menos depresión,
- a nivel de rendimiento académico, y, por supuesto
- a nivel emocional, mostrándose más cooperativo y menos agresivo.

Esto se refleja, por ejemplo, en temas tan delicados como el bullying o el ciberbullying.


(1) La conciencia emocional es el despertar a la inteligencia emocional, es el primer escalón donde identificar y delimitar esa bruma que hay detrás nuestros estados anímicos para asumir el control y sentirnos más competentes en nuestras vidas.

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