Alfred Marshall

Alfred Marshall



  • (26 de julio de 1842-13 de julio de 1924) 
  • Marshall fue el economista británico más brillante de su época.​ 
  • También fue un profesor sobresaliente y ejerció una gran influencia sobre los economistas de aquella época. 
  • Entre sus obras destacan Principios de Economía (1890) e Industria y comercio (1919).
  • Su interés por la filosofía le llevó a tomar lecciones de ética.
  • Tras obtener una beca especial para estudiar ciencias en 1868, se matriculó en Economía Política, ciencia a la que posteriormente él mismo denominó Economía.
  • En 1875, viajó a EE. UU. para estudiar los efectos de los aranceles en una economía. 
  • Al volver a Inglaterra fue director del University College de Bristol, cargo del que dimitió en 1881. 
  • Convirtió Cambridge en la principal facultad de economía de los países de habla inglesa, y tuvo como discípulos a importantes economistas, como Pigou o Keynes. Influyó además a Vilfredo Pareto.
  • De espíritu abierto, con una sólida formación matemática, histórica y filosófica, introdujo en sus enseñanzas las críticas a la Escuela Clásica inglesa (principalmente, Adam Smith, David Ricardo, Thomas Malthus y Stuart Mill) procedentes del historicismo alemán y del socialismo, así como también de la escuela marginalista.
  • El resultado de sus esfuerzos fue la denominada «síntesis neoclásica», base de la teoría económica. En 1890 publicó su obra capital, Principios de economía, que durante muchos años fue el principal libro de economía de todo el mundo. 
  • A los agentes de la producción (tierra, trabajo, capital) añadió un nuevo factor, el de la organización industrial.
  • En el segundo volumen realizó una exposición del funcionamiento de los mercados, un análisis de oferta y demanda y expuso su teoría del equilibrio parcial, de la formación de la oferta, la incidencia de los monopolios y la distribución de la riqueza nacional. Los problemas más destacados que analizó fueron el de la formación de los precios y la distribución de la renta.
  • En el primer caso estableció como determinantes del valor de un bien tanto el coste de producción como la utilidad. A partir del valor del bien, la formación de los precios vendría dada por la confluencia de la oferta y la demanda; la primera, determinada por los costes de producción, y la segunda, por la utilidad marginal. También estableció una relación entre precio y cantidad demandada cuya sintaxis gráfica (curvas de oferta y de demanda) sigue vigente hoy día.





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