domingo, 20 de noviembre de 2016

Cuentos para introducir Economía en el aula

"La rana y el escorpión"


"LA RANA Y EL ESCORPIÓN": Talentos y fortalezas personales.
Un escorpión le pide ayuda a una amable rana para cruzar el río.
La rana lo piensa y se niega a ayudarlo. Seguro que  me picarás, le dice la rana.
El escorpión promete no hacerlo, porque de hacerlo también moriría ahogado.
La rana acepta ayudarlo, pero a mitad de camino siente un aguijón en la espalda.
El sapo le pregunta agonizando: ¿Por qué lo hiciste? Prometiste no hacerlo, le dice al escorpión.
El escorpión, le dice: sapo perdóname, perdóname pero no pude evitarlo. Esta es mi manera de ser, es MI NATURALEZA, mi TALENTO NATURAL, instintivo.
El escorpión conocía muy bien su verdadero talento. Y además sabía cómo usarlo. Estaba dispuesto a morir por ese talento, porque al hacerlo se sentía fuerte. 
En el ejemplo del escorpión vemos lo que es una FORTALEZA.
Metáfora de Wilfredo Quiroz

REFLEXIONES EN EL AULA:

¿Cuál es nuestro TALENTO? 
¿Todos tenemos talento?
¿El talento nace o se hace?
¿Tenemos la oportunidad diaria de aplicarlo en lo que hacemos y convertirlo en FORTALEZA? 
¿De qué habla este cuento? 
talentos y fortalezas personales


"Los dos halcones"

Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones y los entregó a uno de sus hombres para que los cuidara. A la mañana siguiente el Rey salió a su balcón y miró al cielo y sólo vio a un halcón que volaba. Llamó al cuidador para preguntarle qué sucedía con el otro, a lo que el cuidador respondió:
- La verdad es que no sé lo que le pasa a ese halcón, está sobre una rama y no quiere volar.
El rey mandó llamar a varios curanderos y sanadores, pero nadie lograba hacer volar a aquel pequeño animal.
A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.
- ¿Cómo lo han conseguido? Traedme al autor de ese milagro, dijo el rey.
Enseguida le presentaron a un sencillo campesino.
- ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo lograste? ¿Eres mago, acaso?, preguntó el rey al campesino.
Aquel hombre contestó: Alteza, lo único que hice fue cortar la rama sobre la que reposaba. El pájaro no tuvo más remedio que empezar a emplear sus alas y echar a volar.
Reflexiona conmigo, (es mejor que esta reflexión la escribas en un papel):


¿A cuántas ramas te sujetas para no echar a volar?

¿Quién te ha puesto esas ramas?

¿Para qué necesitas esas ramas?

Y sobre todo … ¿Quién serías sin esas ramas? Imagínate sin ellas.


Recuerda que un verdadero pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas.
Haz memoria de todos los recursos que tienes antes de lanzarte a emprender (conocimientos, talentos, experiencia, red de contactos, familia, amigos, etc.). Toma conciencia de ello, pues éstas son tus alas.

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